Los nervios en el día de la boda duraron menos de lo que creíamos. La verdad es que mi novio y yo estábamos muy nerviosos y nos preocupaba que las fotos no salieran bien, simplemente por nuestro estado de ánimo. No nos gusta demasiado que nos fotografíen, pero la verdad es que no nos esperábamos que el equipo de Àngel Fotògraf sacara lo mejor de nosotros y provocara momentos tan especiales. Nos robaba sonrisas y nos arrancaba carcajadas olvidándonos de los nervios, los cuales desaparecieron más pronto de lo que pensábamos.

Trataron a nuestros amigos, familiares e invitados con una amabilidad que no olvidaremos, todos se sintieron cómodos y participaron activamente en las fotografías que los fotógrafos proponían.

Supimos de ellos por la boda de unos amigos. Nos enseñaron su álbum y nos gustó muchísimo lo que transmitían las fotografías, porque no sólo eran fotografías bien realizadas, profesionales… no, había algo más y por ese algo más los elegimos. Nos ilusionaba cada imagen, cada fotografía nos provocaba algo y esto fue lo que marcó la diferencia.

Al tener nuestro propio álbum lo de menos fue vernos cómo habíamos quedado en cada imagen o comprobar si íbamos guapos o no. Había tanto por ver y sentir en cada fotografía!, tanto que revivir, que surgieron emociones sin más. Y surgen de nuevo cada vez que lo miramos pase el tiempo que pase. Que el trabajo de alguien provoque esto, es para nosotros  lo más importante.