Fotógrafos famosos

FOTOGRAFOS FAMOSOS

Fotógrafos famosos hay muchos, digamos simplemente que hoy en día hay muchos fotógrafos, muchos dueños de una cámara. Pero lo primero que me asalta es una pregunta inevitable: ¿qué significa ser fotógrafo?, o dicho de otra manera, ¿qué te lleva a enganchar tu vida a un objetivo? Según lo que respondas aquí, el término fotógrafos famosos tendrá diferentes significados. Es indudable que todos elegimos un trabajo en esta vida que nos reporte un beneficio, nadie vive del aire, hasta ahí todos de acuerdo. Pero cuando ese trabajo implica, por un lado, creatividad, y por otro, contacto constante con personas diferentes en situaciones importantes, como son una Boda, por ejemplo, o un embarazo, o el descubrimiento de la propia belleza a través de una sesión de boudoir, cuando tu trabajo tiene todos esos ingredientes, el beneficio no puede ser el único motivo. En realidad, termina por ser el último, porque lo que te mueve, por encima de todo, es la pasión.

Poco te importa comenzar con una cámara humilde y un solo objetivo, poco importa tener que dedicar horas y horas de tu tiempo, de tu vida, porque gran parte de esa vida ya corre por los rincones de esa cámara, ya sois una sola pieza. Y esa pasión no nace sola, nace de una forma de ser y de entender, de ver y de sentir. Nace del amor por el amor, del amor por la familia, por los buenos momentos, por los amigos. Imaginas la maravillosa posibilidad de convertir todos esos instantes en fotografías y te falta el tiempo para agarrar la cámara, como una extensión de tu propio brazo, y dejar que entre en escena. Estás rendido, la fotografía ha entrado en tu vida y ya no te abandonará jamás. Te robará horas de sueño, te dará dolores de cabeza, te cansará el cuerpo pero, por encima de todo, te hará feliz.

Y esa manera de sentir el trabajo de fotógrafo profesional la percibe la gente para la que trabajas. Cuando nos llaman porque han visto este o aquel reportaje, o nos han visto trabajar, y nos quieren, sin dudas ni condiciones, nos quieren, eso, es ser fotógrafos famosos. No importa si no aparecemos en una publicación de tirada internacional (que todo se andará, porque la ilusión siempre tiene recompensa), lo que importa es que aparecemos en el corazón y en el recuerdo de nuestros clientes. Eso es lo que, para nosotros, significa ser fotógrafos famosos. Y esa confianza, esa valoración hacia nuestro esfuerzo, hacia nuestra pasión, es la más hermosa recompensa que podemos recibir y la mayor motivación para seguir creciendo.

Crecer y crecer, otra gran meta. Pobre del que piense que por tener una buena cámara ya está todo resuelto, o que espere a solucionar en el ordenador lo que no pudo hacer al natural. Da lo mismo lo mucho que evolucione tecnológicamente nuestro sector de la fotografía profesional, una fotografía siempre será una fotografía y hay que tenerle respeto. No importa que se trate de fotógrafos humildes o de fotógrafos famosos, la verdadera grandeza en la profesión se mide por el respeto que se tiene por ella. Y ese respeto, como sucede en cualquier faceta de la vida, nace del cariño con el que se hacen las cosas, de la dedicación y el mimo. Por eso, en cada trabajo que hacemos lo damos todo en el mismo momento, buscando la fotografía perfecta en ese instante, con la mejor luz posible, con el encuadre más adecuado, y por encima de todo, con el mayor sentimiento. Buscamos la fotografía que transmita la mayor carga emocional posible, que en cuestión de segundos cuente una historia completa. Porque eso es la fotografía, una historia en una imagen. Y la cámara sola no puede hacerlo, la cámara no tiene corazón, el corazón lo ponemos nosotros.

Y con ese respeto tratamos todos nuestros trabajos. Da lo mismo si se trata de una sesión de fotos de estudio o de un gran reportaje de boda. Porque cada fotografía es importante, todo trabajo lo es, todo cliente lo es. En realidad la palabra clientes no nos gusta demasiado. Nos gusta más pensar que son nuestros modelos, nuestros actores, nuestros protagonistas. Y nuestras cámaras espías privilegiados con permiso para colarse en sus vidas, en vuestras vidas por unas horas, por unos días. Un pedacito de vuestra vida compartida, privilegio más que suficiente para sentirnos fotógrafos famosos.

En tiempos en los que esa fama es tan volátil, tan efímera, tiempos en los que las imágenes se suceden ante nuestras retinas en cuestión de segundos, conseguir emocionar a una sola persona a través de una imagen, conseguir pararla en medio de la vorágine y que se detenga para dejarse envolver por la fotografía que tiene delante, es un verdadero honor, una satisfacción como fotógrafos profesionales. Y si esa fotografía traspasa generaciones, esa fama escurridiza se vuelve fuerte, se queda, más que nunca nos sentimos fotógrafos famosos. Nuestro trabajo está colgado en la pared de tu dormitorio, o en el salón de la casa a la vista de toda tu familia y amigos. Esa es la fama que buscamos, la fama bonita, la que implica cariño recíproco entre vosotros y nosotros. Unas fotografías como inicio de una relación cordial, porque hemos compartido momentos especiales y lo hemos hecho con el corazón en la cámara. Vosotros lo notáis y nosotros lo vivimos.

Estas y no otras son las motivaciones para perseguir llegar a ser fotógrafos profesionales, si de paso nos permites ser fotógrafos famosos en tu vida será un verdadero privilegio. Pero por encima de todo seremos honestos con esta profesión tan hermosa, sin despegar los pies del suelo, ni bajar la vista del cielo. Poniendo sentimiento y oficio, porque es imprescindible juntarlos. En nuestro caso, en mi caso, es una necesidad vital. No me pidáis nunca que haga fotografía sin sentirla, simplemente no puedo.

Angel Fotograf, fotógrafo Mallorca