ANDREA & JOEL

Destination Wedding

DESTINATION WEDDING

Andrea y Joel llegaron a Mallorca desde Suiza persiguiendo la vida que el Mediterráneo esconde entre sus azules aguas y sus verdes paisajes. Llegaron buscando un lugar romántico en el celebrar su especial destination wedding en una isla que ya los había conquistado a golpe de cálidos atardeceres y brisas suaves con olor a sal. La suya sería una boda de las bonitas, de las que no olvidas, de esas que disfrutas siendo su fotógrafo de bodas en Mallorca, porque cada detalle y, sobre todo, cada persona, será especial. La boda de Andrea y Joel en Mallorca fue así, especial, y así os la quiero contar y, sobre todo, enseñar. Porque lo mío es la fotografía de boda, es la fotografía desde el corazón.

Os quiero contar lo que sus fotografías naturales os dirán después, que, más que una boda, esta celebración fue una fiesta por todo lo alto sin un inicio concreto, porque las risas mandaron desde el principio, y sin final, porque nadie quería terminar, nadie quería marcharse. Una fiesta, porque como fotógrafo de bodas en Mallorca, tienes la oportunidad de colarte entre la gente, entre sus hombros inquietos, sus pies juguetones, que por muy rica que esté la comida, lo que quieren es levantarse de la silla y dejarse llevar por un día increíble.

El lugar escogido para este despliegue de alegrías sin lugar a dudas tuvo mucho que ver, porque la Finca de Agroturismo Cases de Son Barbassa es garantía de una boda bonita en todos los sentidos, tal y como Andrea y Joel querían. El entorno de la finca es una postal, un cuadro, es el sueño de cualquier fotógrafo de bodas en Mallorca. Quieres el detalle de una vegetación exuberante, quieres la vista de un pájaro, quieres el mar, lo quieres todo porque todo es hermoso en Cases de Son Barbassa, pero sobre todo quieres a esos novios y a su gente, porque no dejan de reír, no cesan en su empeño natural y espontáneo de aprovechar cada instante para el disfrute. Se entregan al momento, en realidad, se entregan a esos novios que han preparado su destination wedding en Mallorca con tantísimo cariño.

DESTINATION WEDDING, MALLORCA

Lo he comentado en más de una ocasión y es cierto, una destination wedding en Mallorca tiene un toque diferente, la intensidad con la que es vivido cada comento se multiplica. Quizá por los quilómetros recorridos, por el esfuerzo y el tiempo invertidos en preparar una boda íntima y personal desde la distancia, desde otro país nada menos. Se nota, se notan las ganas. Todas las fotografías de la boda en Mallorca de Andrea y Joel se mueven entre la ternura y la carcajada.

Ternura, porque no hay más que verlos juntos, imposible no tomar una fotografía sin que se pueda tocar el sentimiento que comparten esta preciosa pareja. Y eso es un motivo de felicidad para un fotógrafo profesional como yo enamorado de su profesión y enamorado del amor, lo confieso. Y si además del entorno, tienes delante a una pareja de novios que lucen ese amor sin medida y con tanta alegría, es un gusto de los buenos haber sido descubierto por ellos desde la distancia para ser su fotógrafo de bodas en Cases de Son Barbassa.

Andrea y Joel no estuvieron solos en ningún momento. Su gente había venido para vivir cada minuto y así fue como sucedió. Del novio cuidaron mucho, vigilando que sus tirantes estuvieran firmes y su pajarita derecha, sabedores de que la chaqueta duraría poco puesta. De ella, de la novia, vigilaron que su larga melena rubia fuese bellamente recogida, que su perfecto vestido de novia tuviera todos los botones en su sitio, porque había que presumir de espalda envuelta en encajes y velo cayendo delicado sobre ella.

DESTINATION WEDDING, ANGEL PHOTOGRAF

Y con el ramo en la mano y la ilusión en el corazón, un precioso altar les esperaba. Las fotografías espontáneas se sucedían, los gestos, reflejaban alegría de la buena. Cuando eres fotógrafo de bodas en Mallorca ya imaginas escenas antes de que ocurran. Te cuentan el lugar, Cases de Son Barbassa, te cuentan que tendrán el cielo por techo, que vendrán desde lejos, te lo cuentan y se miran de una forma en la que sobran las palabras. No se puede pedir más, simplemente agradecer que profesión y pasión puedan llevarse en el mismo bolsillo.

La ceremonia civil en Cases de Son Barbassa de Andrea y Joel había terminado y lo que buscaban todos desde que habían puesto un pie en la isla esa fiesta de la que os hablaba. Y a la fiesta nos fuimos. De nuevo los novios sorprendieron a sus invitados con detalles originales y cargados de su forma de ser y de sentir. Y es que si hablamos de fiesta tenemos que hablar de música. Mientras un DJ profesional se encargaba de ambientar la velada, cada tema era acompañado por un saxofonista que se colaba entre las mesas acompañando la canción con su solo particular. Amigos y familia disfrutaban al máximo de un momento muy especial y creado con mucho cariño. Mesas redondas, pensadas para que el movimiento de los comensales fuera sencillo, para que nadie permaneciera sentado en su asiento si lo que buscaba era mover los pies.

Las chaquetas ya estaban apoyadas en las sillas desde hacía rato y algún que otro par de zapatos había llegado al límite, pero las ganas de celebrar no hacían otra cosa que crecer. El cielo se llenaba de estrellas y mi cámara de sonrisas, novios increíbles y su gente fantástica. De verdad que no se puede pedir más como fotógrafo de bodas en Mallorca o en dónde sea, porque allí donde el romanticismo vaya a ser celebrado, allí estaré yo con más ganas que nunca. Por todo ello tengo que agradecer a Andrea y Joel que me eligieran, que eligieran esta isla pero, sobre todo, que se eligieran mutuamente para ser felices para siempre.

Fotógrafo bodas Mallorca | Angel Fotógraf