Joana y Sebastià

Joana y Sebastià encontraron el amor una vez más en sus vidas y decidieron gritarlo a voces y compartirlo con los suyos. ¿Por qué no? Conocimos a la pareja en la feria Nupcial, cita ineludible para los fotógrafos de boda de Mallorca y una de las más importantes ferias especializadas en el sector nupcial. Allí fue donde la hija de Joana, Marta, se quedó admirada con nuestro trabajo y nos eligió ella misma para el reportaje de la boda de su madre.

La pareja eligió para las fotografías de pre boda la zona de la Almudaina, en pleno corazón  de la ciudad de Palma de Mallorca. Una zona con mucho encanto cerca del conocido Palacio de la Almudaina, un emblemático edificio que hoy en día es utilizado como residencia oficial de los reyes para la celebración de ceremonias y recepciones. Con siete siglos de historia, es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad mallorquina.

Entre las naturales e improvisadas fotografías tomadas en las calles llenas de encanto de esta zona, entramos en un bar con mucho encanto y seguro años de historias de barra. Las paredes estaban repletas de carteles publicitarios luminosos, espejos de marcas de bebidas y también diferentes recuerdos de momentos significativos de este bar mítico. Joana y Sebastià vistieron para la sesión de fotos  con un  look casual, vaqueros y camisetas.  Y enamorados, con esto fue más que suficiente.

La celebración de la boda se llevó a cabo en un bello pinar cerca del restaurante La Terraza, donde se hizo también la comida con los invitados. Este restaurante está situado en la localidad mallorquina de Alcudia, un lugar especial por su privilegiada situación, con vistas al mar y en un lugar idílico de la conocida zona turística. La especialidad del restaurante La Terraza es la cocina mediterránea y mallorquina. Ofrece a sus clientes productos frescos del mar y carnes de alta calidad.

Joana apareció bellísima en el restaurante La Terraza con un vestido de  la firma Somnis Mediterranis. Un especial vestido anudado al cuello con la falda de volantes y escote en la espalda. Lleno de personalidad y que hablaba claramente del carácter extrovertido de la novia. En el pelo, un recogido en forma de  moño y maquillaje muy natural. Su personalidad arrolladora no necesitaba más complementos.  Para el ramo, lirios blancos con tallo largo, esta fue su elección.

Él llegó también vestido de blanco, con un traje de elegante sencillez con chaleco en tono beige. Añadió con carácter un pañuelo en el cuello del mismo color. Mafredo  fue la firma elegida por Sebastià. Optó por sentirse bien con él mismo y por un traje y color que hablaba de él. Huyó sin más del traje convencional.

La personalidad de la pareja yacía presente en cada detalle y en cada muestra de cariño que se regalaban. La especial sensibilidad de Sebastià marcó sin duda algunos de los momentos más emotivos de la boda, que fueron muchos.  Los fotógrafos de boda de Mallorca buscamos con nuestro objetivo estos instantes precisamente, los más emotivos muchas veces.

Y cómo no? Los amigos de los novios pusieron a la boda la nota de alegría y diversión. Debía ser así. Momentos felices para un día inolvidable, risas interminables para situaciones inexplicables. Simplemente divertidas porque sí.  Bailes improvisados, música y más música. Así fue de especial  la boda de Joana y Sebastià.

El marco elegido, el restaurante La Terraza, ofreció a nuestro equipo un lugar idílico para poder realizar un buen reportaje fotográfico.  Los fotógrafos de boda de Mallorca sabemos que lo esencial en un día tan especial es captar la esencia de los novios, su forma de ser, pero los lugares, los escenarios, el espacio,  cuentan también en cierto modo y ayudan a conseguir un buen resultado final. Y el del restaurante La Terraza, con vistas al mar nos encandiló por su belleza natural. Fue realmente impresionante!.

Y como el amor de esta pareja viaja veloz e imparable por carretera, la post boda de Joana y Sebastià fue, como primer escenario, en una vieja carretera casi abandonada. Mejor  todavía! Asfalto y vegetación, una combinación casi perfecta para conseguir como fotógrafos de boda de Mallorca, unas fotografías especiales y con carácter, tal y como han sido todos los espacios elegidos por Joana y Sebastià desde el principio de esta aventura que han querido compartir con todo nuestro equipo.  Apuraron besos y recorrieron veloces los abrazos y las caricias por si cruzaba algún vehículo, aunque ni aun así podría con un vínculo semejante.

Pero no terminó todo aquí, esta pareja, llena de sorpresas, con las ideas claras y una alegría contagiosa, quiso añadir un lugar más como escenario para su sesión de fotografías de boda; el mar, como no podía ser de otra manera en una isla tan privilegiada como Mallorca. Habrá que aprovecharlo, no crees? Para ello nos desplazamos hasta Cala Mesquida, una de las calas con más encanto de la Isla. Joana se soltó el pelo para esta sesión, recogido a un lado con dos flores naturales blancas.  Pero  Joana y Sebastià se despreocuparon, se desmelenaron y…. al agua!. Trajes mojados, pelo alborotado y sus siluetas dibujadas con el cielo o el mar de fondo. Rocas, vegetación, mar, el cielo impresionante…. Y ellos!.  Sin más